The War of Five Circles

Capítulo 14

El Amo del Norte

Los solares están a un paso de R’bras, la capital de la Casa R’bran, a donde transportaron a los esclavos de Fog. Las torres de la Ciudad Zafiro reciben a los héroes de la Creación. Es tiempo de salvar a Tía Mílika y de confrontar a la raíz del conflicto en el norte, el Amo R’bran.

1. R’bras es una ciudad costera cuyo clima es mucho más cálido que otras regiones del norte. A la llegada de los solares, éstos se percatan de inmediato de que la ciudad luce casi abandonada. Las puertas están cerradas y muy poca gente queda en sus calles, quienes quedan se dirigen hacia sus hogares y se encierran en ellos. Además, las torres han sido completamente cubiertas con Prayer Strips inscritas en el extraño dialecto en el que estaban las escrituras del Cofre de Quoho. “Oh la llegada del señor que domina el horizonte” “Gloria al mensajero de diez alas sobre el que desciende nebuloso” dicen algunas de las que se pueden traducir.

2. Los solares pueden encontrar el tercer y último Fuerte Glaukos. Reconocen en su base el mismo tipo de estructura que observaron en las otras dos locaciones, sólo que esta vez, sobre los cimientos se encuentra un majestuoso castillo cúbico que levita sobre la tierra. Un enorme rostro se manifiesta sobre una de las superficies, esculpido por tabiques que parecen brotar, y el fuerte Glaukos le habla a los solares. “MI NOMBRE ES GLAUKOS, DESISTAN Y DEN MARCHA ATRÁS”.

3. Luego de que los solares derriben los muros de Glaukos, éstos pueden acceder a la plaza central que flota entre ellos. Allí reconocen a Madame Gedren quien se encuentra al lado de un hombre barbado de cabello castaño con delgadas trenzas de batalla que le caen a los lados del rostro, porta un yelmo-corona bajo el brazo, y sobre los hombros lleva una capa de pieles que le dan una silueta imponente. Su rostro y brazos han sido decorados con pintura ceremonial, la misma que portan los señores de guerra en el norte cuando reciben a sus iguales en tiempos de paz. Ambos se encuentran frente a un colosal objeto derruido que puede ser reconocido con trabajo como un trono.

4. Los esclavos han sido puestos de rodillas alrededor del trono. Se les ha vestido con túnicas ceremoniales inscritas con más oraciones como las de los edificios. Los rodean cientos de Albatros que vigilan que ninguno se mueva. El amo R’bran habla entonces, y su voz reverbera entre los que queda de los muros de Glaukos: “Gaularthax, yo Rohal R’bran te imploro. Que la sangre de éstas mujeres se convierta en una sola gota de la tuya. Suficiente para traerte de vuelta….”. Del trono comienza a extenderse una burbuja de esencia corrupta que envuelve a los esclavos. Mientras esto ocurre, los Albatros levantan sus brazos fanáticos como celebrando el evento. En ese instante, Row le pide a Nisha que intente localizar a la Tía Mílika entre todos los esclavos (Pc + Awr diff 8). Si Nisha lo logra, Row se lanza hacia el domo de esencia y absorbe el daño con Adamant Skin Technique, corre hacia la Tía Mílika, la abraza e intenta salir de allí. De inmediato los Albatros se interponen.

5. El Amo R’bran nota la interferencia en el ritual y si Vleith se presenta ante él lo reconoce y dice: “¿Vleith D’kren? Ja! Ya veo, tú debes ser el hijo de Vleisara”. Entonces GAULARTHAX REGRESA A LA VIDA. El domo de esencia se transforma en una tremenda efigie viviente, mitad espíritu, mitad un símbolo que puede ser entendido por la mente de los simples mortales a su alrededor:

El cuerpo de Gaularthax está marcado por gruesos músculos que recorren su torso, pero que dejan además ver un pecho generoso y femenino en medio de sus poderosos tres brazos que sostienen tres artefactos diferentes: una cuerda húmeda enredada sobre su palma, un tridente fulgurante y una red de pesca repleta de ostras con forma de cráneos humanos. Cuatro gruesas serpientes le brotan en lugar de piernas y todas yacen enroscadas como si estuviera en plena meditación. El Astro Maligno tiene dos rostros, hombre y mujer, entremezclados que danzan bajo una corona en su cabeza que asemeja más bien a un palacio. A pesar de lo glorioso de su aspecto, Gaularthax muestra una herida de muerte que le corre desde el pecho hasta el lado izquierdo de la garganta. En medio de los pliegues de la herida puede verse una punta de metal dorado quebrada que brilla intensamente.

6. Madame Gedren da un paso al frente, enciende lo que parece un ánima a su alrededor y ofrece algo “Mi nombre es Gedren, y al igual que tú desprecio a los dioses de Yu Shan. Por eso te ofrezco el arma que ellos usaron en tu contra oh gran Gaularthax. Te ofrezco la exaltación. Elige a tu campeón para que porte tu ira y logre tu voluntad ahora que tu cuerpo se encuentra marchito por la rabia de tus enemigos”. Gaularthax habla entonces:

Gedren. Veo que tu alma ya ha sido elegida, pero no por ningún Incarna. Rohal R’bran, te elijo como mi sucesor. Tu ambición hizo posible mi regreso. Esa misma ambición hará posible la caída de los cielos. Anda, empuña mi tridente y que tu red arrastre todas las cabezas de la humanidad

De acuerdo con la Ley de la Disminución, Gaularthax sacrifica su integridad para burlar a las leyes del universo, y de poca energía crea una infinidad. Su cuerpo se derrumba pues no es capaz de soportar el proceso, pero hereda en el Amo R’bran todo su poder. El primer y último exaltado Astral. El ánima de Rohal centellea con furia y éste es capaz de enfrentar a Vleith. El amo del norte reconoce a Vleith como un digno rival, pero en un último ataque consigue cortarle un brazo.

¡Su juego de guerra terminó. Ahora tomaré todo el Polo del Aire. Pronto derribaré al mismo cielo y sólo mi bandera ondeará en la eternidad!

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Gonzo

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